Voy a empezar mi crónica como finisher de la Transvulcania 2015 prácticamente por el final, con la clara intención de poner en las primeras lineas mi agradeciendo a los voluntarios y a los Palmeros por su implicación, pasión, colaboración, por animarnos y por ofrecernos todo el apoyo humano y logístico que estuvo en su mano. Realmente gran parte de la grandeza de esta prueba reside en ellos.
En cuanto a la organización se ha hablado mucho, no voy a entrar a valorar los diferentes detalles que se pueden leer en los medios, así como las diferentes acusaciones, tan solo me voy a limitar a contar las cosas desde mi punto de vista y como yo lo viví, teniendo en cuenta que fui durante buena parte del reccorrido alrededor de la posición 200.
Por lo tanto, lo único que puedo criticar es el gravísimo error en la indicación de la distancia hasta el avituallamiento del Pico de la Cruz desde El Reventón, donde se marcaron 12,4 kilómetros y según mi GPS fueron casi 17. La diferencia es suficientemente importante como para comprometer cualquier previsión que hayamos planteado, más aún, si tenemos en cuenta que este es uno de los tramos más duros de la prueba donde se va desde unos 1400 metros de altura hasta más de 2300, con muy pocas zonas de sombra y con el sol pegando fuerte.
Por lo tanto, lo único que puedo criticar es el gravísimo error en la indicación de la distancia hasta el avituallamiento del Pico de la Cruz desde El Reventón, donde se marcaron 12,4 kilómetros y según mi GPS fueron casi 17. La diferencia es suficientemente importante como para comprometer cualquier previsión que hayamos planteado, más aún, si tenemos en cuenta que este es uno de los tramos más duros de la prueba donde se va desde unos 1400 metros de altura hasta más de 2300, con muy pocas zonas de sombra y con el sol pegando fuerte.
Hasta el Pico de la Cruz llegué muy justo a pesar de bajar
el ritmo al ver que algo fallaba en las mediciones. Sinceramente ver como pasaban los metros y no había atisbo de que llegara el avituallamiento me desmoralizó un poco y me hizo hasta dudar de si estaba contando bien los kilómetros.
Este punto ha sido probablemente el más criticado. Por su parte, la
organización ya ha informado en un comunicado que rectificará, algo que está bien, pero también
me gustaría comentar que ya no es un tema de poner o quitar un avituallamiento
más, todos sabíamos que habían quitado el del Pico de la Nieve desde hace meses
(http://www.transvulcania.com/index.php/es/noticias/2-noticias-es/142-nueva-distribucion-de-avituallamientos-mas-exigente-y-segura)
, el problema fue el dichoso cartelito con los 12,4 kilómetros, que a todos aquellos que no conocíamos el recorrido nos supuso como poco, un rato de intranquilidad al ver que ese avituallamiento no aparecia.
Después de esto, vamos a la carrera …

Cuando me acerco al arco de salida veo que ya había bastante gente y
poco a poco nos vamos colocando en una posición más o menos adelantado, aunque realmente nos sirvió de poco,
ya que pasado un buen rato la organización nos hizo salir para pasar el control
de chip. Esto hizo que la gente se pusiera un poco nerviosa. Probablemente
realizar el control de chip desde la zona de el Faro, según llegan los corredores y bajan hacia al arco de salida, podría evitar esta aglomeración y nerviosismo
innecesario.
Con el control pasado estaré entre los
400 primeros. El espacio se contrae según se acerca la hora de la salida hasta llegar a un punto en el que apenas puedes moverte para calentar o estirar un poco.
El viento se ha calmado. Por megafonía nos indican que debemos tener cuidado con la salida. Hay un nuevo muro en la zona de el Faro que estrecha más la zona de paso inicial y el tampón será grande.
El viento se ha calmado. Por megafonía nos indican que debemos tener cuidado con la salida. Hay un nuevo muro en la zona de el Faro que estrecha más la zona de paso inicial y el tampón será grande.
Ya solo quedan unos minutos para empezar y veo como las
pulsaciones suben poco a poco, síntoma de que me voy poniendo más nervioso según
se acerca el gran momento ... es imposible no
pensar en si llegaré bien, si conseguiré acabar y realmente como será lo que me
espera por delante.
La salida es muy alocada, todo el mundo quiere pasar, todo
el mundo sabe que si no estás bien colocado te puedes comer un tapón y cada uno
intentamos hacernos nuestro hueco. No tardamos en meternos en el
estrecho sendero y si la salida fue una locura, aquí tampoco hay tiempo para la relajación y voy por donde puedo, a tramos por dentro,
a tramos por fuera con la intención de encontrar alguna zona con menos grava.
Lo de la grava tiene mención especial. Según avanzas el pie se hunde a cada paso, atrapándote y generando un gasto extra, y en cierta forma te hace modificar la pisada y el impulso, lo que finalmente, como cuento más adelante, hará que los psoas lleguen castigados al kilómetro 24.
Lo de la grava tiene mención especial. Según avanzas el pie se hunde a cada paso, atrapándote y generando un gasto extra, y en cierta forma te hace modificar la pisada y el impulso, lo que finalmente, como cuento más adelante, hará que los psoas lleguen castigados al kilómetro 24.

Como nota personal, creo que el uso de bastones hay que
empezar a regularlo en pruebas de este tipo, no puede ser que cada uno tire
como le venga en gana y le importe tres pimientos si te lo clava en un pie o te endiña un bastonazo. Bueno, y punto y aparte son los que van con los bastones que no
se pliegan colocados a modo de arco en la mochila, esto con tal aglomeración de gente y en la noche hace que sea realmente peligroso para el resto de corredores.
Pasados treinta minutos me tomo el primer gel y en todo
momento voy bebiendo pequeños sorbos de agua, mientras que el grupo se va
estirando y se va formando la espectacular hilera de frontales que tantas veces
hemos visto en las crónicas y videos de ediciones anteriores … pero esta vez
estoy yo aquí para vivirlo, contemplarlo y disfrutarlo mientras sigo ganando
posiciones por una zona más pistera que da un ligero alivio a la sensación de
agobio inicial.
Entramos en Los Canarios, sinceramente es grandioso la
cantidad de gente que se agolpa a ambos lados y nos anima. Te dan alas en esta
rampa final hasta el avituallamiento, donde realmente bebo un poco de agua y
nada más, apenas llevamos 6 kilómetros de carrera y aparte de ofrecer un
aliciente al espectador, tal vez este avituallamiento no sea muy necesario.
Tiempo en carrera 1 hora y posición 302.
Gravilla, gravilla y más gravilla por un terreno escalonado
con zonas de largas subidas es lo que tenemos por delante. Por un momento
pienso que tengo que parar y quitarme todo lo que se me ha metido en las
zapatillas, voy pensando en que voy a terminar bastante tocado por las
rozaduras, pero sinceramente me encuentro muy bien y no veo el momento
oportuno, o no quiero verlo … el caso es que el día va levantando y el
espectáculo que La Palma tiene preparado para nosotros comienza a mostrarse
según voy ganando posiciones y metros positivos hasta llegar a Las Deseadas en
un tiempo de 2 horas 26 minutos y posición 257.
Otra nota más. Pensé en llevar polainas para evitar que se metiera toda la tierra y gravilla dentro de la zapatilla, pero por otro lado la refrigeración del pie en mi caso se ve mermada y por ello decidí no llevarlas. En caso de que las lleves te las podrías quitar en el kilómetro 24, desde donde ya no serían tan necesarias en toda la prueba.
Otra nota más. Pensé en llevar polainas para evitar que se metiera toda la tierra y gravilla dentro de la zapatilla, pero por otro lado la refrigeración del pie en mi caso se ve mermada y por ello decidí no llevarlas. En caso de que las lleves te las podrías quitar en el kilómetro 24, desde donde ya no serían tan necesarias en toda la prueba.
En el avituallamiento de Las Deseadas los voluntarios me llenan los bidones
mientras que yo como algo de fruta y bebo … que grandes son estos chic@s.
Continúo camino de El Pilar por una zona más tapada con
zonas de bajada y llanos no muy técnicos, pero que hay que tomarse con tranquilidad
para no desgastarse demasiado. En todo momento sigo comiendo, bebiendo y
tomando pastillas de sales cada hora.
Ya en El Pilar, otra vez emoción al ver tal cantidad de
gente animando. Mi mujer está esperándome con la gorra, tal y como teníamos
planeado, y ya la doy el frontal y el
pañuelo tipo buff con el que he iniciado la carrera. A estas alturas los
manguitos blancos de Skins no me molestan y no noto calor en exceso, pero sí
que me protegen de los rayos del sol, por lo que decido seguir con ellos. Cargo
nuevamente los bidones y como algo más de fruta y frutos secos.
Comienzo de nuevo a correr y las sensaciones no son buenas.
Ambos psoas me molestan bastante, jamás me había pasado … llega el primer
momento de acojone de la carrera … supongo que será por ir corriendo por la
gravilla que se va hundiendo bajo tus pies, con una sensación similar a correr
por la nieve. Paro a estirar mientras que corredores de la maratón pasan
bastante ligeritos. Tras unos momentos me pongo de nuevo en marcha y bajo un
poco el ritmo intentando ver, si por esta zona, de pista en suave bajada, recupero. Por fortuna así fue. Me tranquilizo, el primer gran susto de la carrera con
poco más de 27 kilómetros completados parece desvanecerse.
Llego hasta El Reventón tras pasar unos cuantos kilómetros
monótonos de pisteo. Para algunos es la zona cómoda de la carrera, también la
menos atractiva desde mi punto de vista. Llevo 3 horas 25 min y posición 221. La verdad es que después
del susto la cosa no ha ido mal y sigo ganando posiciones. Una vez que nos
unimos los corredores de la Maratón y de la Ultra es complicado saber si los
que te pasan, o a los que pasas, son de la ultra o de la maratón y pierdes un poco la referencia de
cómo vas.
Continúo hacia la zona más espectacular de la carrera, lugar
donde se han generado buenas partes de las críticas que comenté al principio de
esta crónica. Es un tramo con mucha
subida en busca de la arista de la caldera, con algún tramo corto de bajada técnica
y cada vez por sendero más pedregoso donde poco a poco se va dejando atrás la
vegetación y el sol aprieta cada vez con más fuerza.
El espectáculo es sublime, no tengo palabras para detallaros
la belleza y la sensación que supone correr bordeando la Caldera de Taburiente.
Por precaución, aunque me queda algo de agua, bajo el ritmo.
El avituallamiento no llega, aunque si lo hace mi nerviosismo, veo que las cuentas no me cuadran. Pregunto a las pocas
personas que me encuentro en esta zona viendo la carrera a cuanto está el
avituallamiento … unos me dicen a 2 kilómetros. Pasado 1 kilómetro vuelvo a
preguntar y me dicen a 3 kilómetros. Si ese buen hombre supiera el mazazo que fue
en ese momento que me dijera que todavía faltaban 3 kilómetros, estoy
convencido de que no hubiera abierto la boca, o me habría engañado y me habría
dicho que estaba detrás del siguiente giro ... pero cuanta razón tenía el buen hombre.
A mi derecha, veo la carretera que serpentea hacia arriba … “está
claro, esa carretera llega a la cima que es donde deben haber colocado el
avituallamiento” pienso, y así era. Unos 500 metros antes de llegar veo a una
chica sentada junto al sendero con una nevera, la pido un trago de agua … ella
me ofrece también Coca-Cola, “no, no, con agua me vale” la respondo, con tan solo
mojarme la boca la sensación de alivio es maravillosa … GRACIAS !!!
Por fin alcanzo el avituallamiento del Pico la Cruz en 6
horas y 51 minutos. La ducha sabe a gloria y me tomo mi tiempo para hidratarme
bien, comer fruta y que me llenen los bidones.
Aunque el observatorio del Roque de los Muchachos lleva viéndose
desde mucho antes del avituallamiento del Pico de la Cruz, parece que no llegas
nunca. El sol pega fuerte, el aire es prácticamente imperceptible y la
sensación de calor sube por momentos. El terreno desde el Pico de la Cruz al
Roque de los Muchachos es exigente con fuertes subidas y bajadas técnicas por
terreno pedregoso. La vista engaña y parece que ya estás llegando, pero el
sendero vuelve a bajar para otra vez subir hasta el acceso final a la zona de
avituallamiento.
Tiempo en el Roque de los Muchachos: 7 horas 51 minutos y posición 179.
Tiempo en el Roque de los Muchachos: 7 horas 51 minutos y posición 179.
Esta vez el bautismo lo lleva acabo un voluntario con una
gran jarra de agua la cual derrama sobre mi cabeza transportándome a la mayor de
las glorias. Veo que en este avituallamiento también hay platos de pasta, sinceramente no me
entra nada que no sea fresco y que contenga agua, por lo que tiro de fruta y de
gel.
Y aquí estoy, a punto de iniciar la temida bajada (al menos para mí),
aunque realmente todavía quedan unos cuantos repechos que salvar, más de los que me
pensaba. Es un tramo bastante rompe piernas y técnico que tiende a bajar hasta
donde realmente se inicia la zona de pura y larga bajada.
Aquí creo que la falta de agua de los kilómetros anteriores
me pasa factura y no voy con buenas sensaciones … segundo susto de la jornada … la sensación de calor aumenta y con las
fuerzas más justas de lo que me hubiera gustado, bajo tranquilo y asegurando para no
castigarme de más.
La bajada en sí, es técnica, con tramos de sendero no muy
inclinados que actúan a modo de descanso, todo ello salpicado de alguna zona de
pinar que da cierto alivio a la sensación de calor que llevo encima. Sigo
bebiendo abundantemente, comiendo y tomando sales para intentar recuperarme un
poco. Se me hace largo y pesado, volviéndose insufrible la zona de asfalto
antes de llegar a las famosas “zetas” empedradas sobre Tazacorte.
Llego al último punto de avituallamiento, Tazacorte, en 10
horas y 33 minutos con mejores sensaciones. Me hidrato, me refresco y como un
trozo de fruta.
La gente sigue animando en el tramo de paseo marítimo que
tomamos antes del cauce del río seco que nos elevará, lenta y pausadamente, en busca
del rampón final hacia Los Llanos. Dentro del cauce el calor se hace nuevamente
intenso, la grava vuelve a tomar protagonismo y cuesta avanzar.
Sorprendentemente vuelvo a encontrarme bien y en un
correr-camina, camina-corre llego hasta la pista cementada, la cual, nos eleva
mediante importante desnivel, hasta las calles de Los Llanos.
Ojo, como aquí llegues muy tocado, esta última rampa puede ser el mayor de los infiernos a estas alturas de la carrera.
Ojo, como aquí llegues muy tocado, esta última rampa puede ser el mayor de los infiernos a estas alturas de la carrera.
En este tramo, nuevamente los Palmeros ayudan a los corredores ofreciendo
algo de agua y cubitos de hielo para refrescarse … otra vez GRANDES !!!. Me hago con un par de cubitos con los que voy refrescando la gorra mientras no dejo de caminar superando los últimos metros de pendiente que me aúpan a las calles de Los Llanos.
La gran recta en ligerísima subida por la localidad de Los
Llanos se hace interminable. Ves uno de los arcos de llegada al final, la gente
agolpada dando ánimos, dándome la enhorabuena por terminar, ofreciéndome la
mano a cada metro. A pesar de lo larga que se me hace la recta la gente
da alas … te emocionan … te hacen dar un poco más y aunque el cuerpo me pide a
voces andar, sigo corriendo consumiendo cada metro de esa alargada alfombra
azul que supone el carril bici, con el regalo de los Palmeros que te hacen sentir que estas terminando algo grande.
Con esa sensación tan especial llego a meta, contento,
feliz, orgulloso y sobre todo satisfecho de mi carrera, con el sentimiento de
haber disfrutado de la prueba más espectacular de mi vida.
Tiempo en meta: 11 horas y 22 minutos
Posición: 189 de la general.
Medalla y polo de finisher. Algunas palabras con mi mujer que está esperándome en meta, sobre todo para saber si estoy bien ... algunos voluntarios vienen y me preguntan si necesito algo, que si quiero ir al podólogo o al masajista, beber comer ... les pido unos momentos, necesito ... no se bien si asimilarlo o disfrutarlo ... con solo terminar ya es un gran triunfo, pero el tiempo que he logrado, para no ser la distancia en la que me encuentro más cómodo, me parece muy bueno y estoy realmente en una nube.
Una vez que me lo creo y hago un balance rápido de daños (nada serio) ... me doy un agua rápido en las duchas colocadas por la organización para antes de pasar por el fisio, y espero durante unos pocos minutos mi turno para que me suelten un poco los gemelos y tibiales.
Como anécdota, en estos minutos de espera se acerca una niña a pedirme un autografo ... obviamente alucino y no deja de sorprenderme el modo tan especial de vivir la carrera que tiene esta gente, es increible. El caso es que la niña lleva la libretilla con unos cuantos autógrafos más y luego pude ver algún chaval más iba por la zona de meta pidiendolos.
Carrera a repetir sin lugar a dudas.
Medalla y polo de finisher. Algunas palabras con mi mujer que está esperándome en meta, sobre todo para saber si estoy bien ... algunos voluntarios vienen y me preguntan si necesito algo, que si quiero ir al podólogo o al masajista, beber comer ... les pido unos momentos, necesito ... no se bien si asimilarlo o disfrutarlo ... con solo terminar ya es un gran triunfo, pero el tiempo que he logrado, para no ser la distancia en la que me encuentro más cómodo, me parece muy bueno y estoy realmente en una nube.
Una vez que me lo creo y hago un balance rápido de daños (nada serio) ... me doy un agua rápido en las duchas colocadas por la organización para antes de pasar por el fisio, y espero durante unos pocos minutos mi turno para que me suelten un poco los gemelos y tibiales.
Como anécdota, en estos minutos de espera se acerca una niña a pedirme un autografo ... obviamente alucino y no deja de sorprenderme el modo tan especial de vivir la carrera que tiene esta gente, es increible. El caso es que la niña lleva la libretilla con unos cuantos autógrafos más y luego pude ver algún chaval más iba por la zona de meta pidiendolos.
Carrera a repetir sin lugar a dudas.
Cronica genial, me la copio. Llegue 2 minutos antes que tu y debimos cruzarnos en la carrera 20 veces por que sufri y senti de forma calcada todo lo que cuentas (de hecho salgo con gorro haciendome fotos en tu foto de meta). Enhorabuena!!
ResponderEliminarMuchas gracias ... enhorabuena para ti tambien !!!!
EliminarDejaste el frontal a tu mujer? Espero que llevaras dos ya que era material obligatorio par toda la carrera y tendrias que ser eliminado.de la carrera si te hubieran hecho el control de material. Enhorabuena.
ResponderEliminarAsí es, suelo llevar otro de emergencia más pequeño.
EliminarUn saludo y gracias por tu comentario ;)
Enhorabuena!!!
ResponderEliminarComo siempre un placer compartir contigo (aunque sea de avituallamiento en avituallamiento) estas experiencias.
Venga... A por la siguiente!!!
Gracias a ti por aguantarme :)
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